viernes, 22 de abril de 2011

GARRY OWEN! Batalla en LZ X-Ray

En la mañana del 14 de Noviembre de 1965, dieciséis helicópteros Bell UH-1 D “Huey” de la 1ª Compañía del 229 Batallón de Asalto Aéreo desembarcaban tropas del 1er Batallón del 7ª de Caballería a los mismos pies del macizo Chu Pong.

Macizo Chu Pong, frontera entre Vietnam y Camboya.

Este monte, con una altura de 732 metros sobre el nivel del mar, era el santuario de tres regimientos regulares del Ejército de Vietnam del Norte, que al mando del Coronel Nguyen Huu An habían sido enviados por el General Chu Huy Man a fin de hostigar la ciudad de Pleiku y hacerse así con el control de la Ruta 19 y las llamadas “tierras altas centrales” de Vietnam. Una máxima militar vietnamita decía que, quien controlara esas tierras, controlaba Vietnam del Sur.

Croquis de la acción del 14 de Noviembre.


ANTECEDENTES

Los tres regimientos vietnamitas, el 32º, 33º y 66º estaban formados por veteranos de la guerra contra los franceses, y muchos de sus integrantes habían sido testigos de la derrota gala en Dien Bien Phu. Su intención era repetir la jugada con los americanos y para ello se centraron en la ciudad de Pleiku y las posiciones norteamericanas y gubernamentales situadas en las cercanías de la misma. A modo de anzuelo lanzaron al 33º al ataque de la [B]Base de las Fuerzas Especiales de Plei Me[/B] el día 25 de octubre posicionando al 32º para realizar una emboscada a la previsible columna de apoyo que enviase el Ejército de Vietnam del Sur (ARVN) desde la base de An Khe por la mencionada Ruta 19, pero para su estupor el campamento de Plei Me pudo ser reforzado [I]desde dentro[/I] gracias a los helicópteros de la 1ª División de Caballería (Aeromóvil) que transportó a su 1ª Brigada, y el ataque fue finalmente rechazado con fuertes pérdidas por parte de los vietnamitas, que se retiraron a reorganizarse y lamerse sus heridas hacia el Chu Pong, colindante con la frontera de Camboya, y que dominaba el Valle del Ia Drang (Río Drang).


Imágenes de la base de las Fuerzas Especiales de Plei Me. Este tipo de disposición era típica de estas bases, ocupadas por asesores norteamericanos y sus tropas Montagnard.

El resultado fue tan espléndido que el mismísimo General William Westmoreland, comandante de todas las fuerzas norteamericanas en Vietnam, se desplazó hasta la zona para comprobar los resultados, y dio luz verde a las aspiraciones del comandante de la 1ª Aerotransportada, General Kinnard para realizar misiones de búsqueda y destrucción del enemigo usando sus tácticas basadas en el recién estrenado concepto de la aeromovilidad y el uso extensivo del helicóptero.

Al mando del Comandante Bruce Crandall, los 16 “Huey’s” que surcaban el cielo esa mañana estaban asignados al 1er Batallón del 7º de Caballería, cuyo mando a su vez lo ostentaba el Teniente Coronel Harold G. Moore, un profesional egresado en 1945 de West Point y veterano de Corea, que ya se había granjeado una buena fama dentro del Ejército, tanto entre sus mandos como entre sus soldados. Con él viajaba su inseparable Sargento de Estado Mayor, Basil Plumley, veterano a su vez de la Segunda Guerra Mundial y Corea.

Teniente Coronel Hal Moore arengando a las tropas.


Mayor (Comandante) Bruce Crandall y Capitán Edward Freeman. Al cabo de los años recibirían la Medalla de Honor del Congreso por sus acciones durante la batalla por la LZ X-Ray.

Integrado en la 3ª Brigada de la 1ª División de Caballería (Aeromóvil), el 7º de Caballería era una unidad bien conocida entre el común de los mortales, ya que entre sus hechos militares del pasado estaba el dudoso honor de haber sido la unidad que al mando del Teniente Coronel George Armstrong Custer había sido aniquilada por los indios principalmente Sioux y Cheyennes en Little Big Horn (Montana), allá por 1876. En aquella ocasión una unidad de Caballería se había metido sola en el atolladero, rodeada de masas de indios, sin que pudieran esperar otro fin que el de “morir con las botas puestas”. Ochenta y nueve años más tarde, la historia parecía repetirse, ya que los 431 hombres de Moore se dirigían directos al centro de los tres Regimientos del Ejército Popular de Vietnam del Norte, cuyo Cuartel General era precisamente el Chu Pong, pero a diferencia de los antiguos jinetes de azul, los del presente habían cambiado sus caballos por helicópteros y estaban deseosos de comprobar que sus nuevas tácticas a bordo de estas monturas metálicas eran todo lo efectivas que esperaban.

Tropas esperando a los helicópteros Huey que les llevarán a la LZ.

Sin embargo, sus “caballos de hierro” no eran los primeros que volaban esa mañana. A primeras horas del 14 de Noviembre, los enormes helicópteros CH-47 Chinook dejaban doce piezas de 105 mm (dos baterías) en un claro acondicionado en medio de la selva llamado Landing Zone Falcon. La LZ Falcon era un enjambre de actividad, ya que tenían programada su primera misión de fuego apenas unas pocas horas después. Así, a las 10:17 hrs, las doce bocas empezaron a escupir el infierno sobre otro claro de la selva, distante a 9 km y a los pies del macizo Chu Pong, y que el Mando de la 3ª Brigada de la 1ª División de Caballería (Aeromóvil) había bautizado como Zona de Aterrizaje Rayos-X (Landing Zone X-Ray).

CH-47 Chinook llevando munición de 105 mm a una Base de Fuego establecida en una LZ.

Los Huey camino de la LZ son observados por los artilleros que en breve les darán el vital apoyo de fuegos.

A diferencia de Custer, Moore se había guardado un as en la manga, y cuando se apeó del Huey de Crandall a las 10:48 hrs., sabía que no estaba sólo en el valle. La Artillería y la Fuerza Aérea estaban detrás de él y no se iba a dejar matar de forma tan épica –e inútil- como lo hizo su predecesor Custer. Así, los 16 helicópteros al mando del Comandante Crandall con la vanguardia del 7º Regimiento de Caballería a cuyo frente estaba el propio Teniente Coronel Moore, se aproximaron a ese mismo claro en medio de la lluvia de granadas de 105 mm, lanzaron sus propios cohetes en menos de 30 segundos, y comenzaron a desembarcar los soldados, siendo Moore el primero de ellos.

Antes de salir de EE.UU. en dirección a Vietnam, Moore había prometido a sus soldados que sería el primero en llegar a la batalla y el último en irse, sin dejar a nadie detrás. Vivos o muertos se había propuesto llevarlos a todos de vuelta, y pensaba cumplir esa promesa aunque le fuera la vida en ello. Estaba a punto de demostrar que era un hombre de palabra.


DÍA 1: 14 DE NOVIEMBRE

Con la intención de atacar y destruir Plei Me, el Mando vietnamita se encontró de golpe con que el enemigo norteamericano estaba atacando su propia base dando un giro de 180º a la situación y sus planes. Desde Vietnam del Norte se les dio un nuevo objetivo: aprender a luchar contra los norteamericanos y buscar sus debilidades.


Mapas de la zona de los combates y situación de las distintas LZ.

La LZ X-Ray estaba a unos 25 Km de la base de Plei Me, en la base oriental del macizo Chu Pong. Se trataba de un claro con forma de embudo y de unos 100 metros de largo de este a oeste, unos 90 metros de ancho en su borde occidental y unos 45 metros en el oriental volviendo a ensancharse un poco. En el centro del claro había un pequeño bosquecillo de árboles poco frondosos, del tamaño de una cancha de tenis, y en total el claro no sería más grande que un campo de fútbol. Con cabida para unos 8-10 helicópteros simultáneamente, el terreno era llano y rodeado de árboles de entre 6 y 30 metros de alto, espesa vegetación de la llamada “hierba elefante” que medía entre 30 cm a 1,7 metros de alto, y un montón de montículos de forma más o menos cónica y hasta 2,5 metros que no eran sino enormes termiteros que a su vez estaban rodeados de “hierba elefante”. Hacia el lado occidental de la LZ la vegetación era particularmente espesa y se extendía hasta las primeras estribaciones de la montaña, y en uno de los bordes estaba el lecho seco de un arroyo.

Tras unos 20 minutos de preparación artillera, a las 10:48 hrs. comenzó el aterrizaje de los primeros elementos de la Compañía B (Capitán John Herren) del 1º del 7º de Caballería, con el propio Comandante del Batallón a la cabeza.


UH-1 Huey desembarcando infantes en la LZ X-Ray. En la foto inferior se aprecia el aparato pilotado por Bruce Crandall “Old Snake Six”.

Mientras los helicópteros remontaban el vuelo de vuelta a Plei Me para recoger al resto de la Compañía B y demás unidades del batallón, las fuerzas en tierra comenzaron a asegurar la LZ y enviaron pelotones a unos 50-100 metros por dentro de la línea de árboles para reconocer la zona. Así, aproximadamente a las 11:20 hrs. el sargento John W. Mingo consiguió capturar a un vietnamita tras una larga carrera. Mingo, veterano de Corea, sabía perfectamente la importancia de capturar a un prisionero vivo y que pudiera hablar en una zona de combate, y así lo hizo.

En ese mismo momento volvió a escucharse el sonido de los 16 UH-1 que traían al resto de la Compañía B y los primeros elementos de la Compañía A (Capitán Ramon “Tony” Nadal) que inmediatamente se posicionaron en el lado norte del claro, cubriendo el cauce seco. A las 12:10 volvieron nuevamente los helicópteros con el resto de la Compañía A, y en ese momento Moore liberó a la Compañía B de Herren de sus tareas de asegurar el claro para efectuar reconocimientos por la zona donde había sido capturado el prisionero. Tan sólo 5 minutos pasaron cuando se empezaron a oír disparos de fusilería. Se había establecido el primer contacto con el enemigo.


COMIENZA LA BATALLA

El Capitán Herren dispuso a dos de sus secciones, la 1ª (Teniente Al Devney) y la 2ª (Teniente Henry Herrik) en vanguardia de los grupos de exploración con la 1ª a la izquierda del cauce y la 2ª a la derecha. La 3ª Sección (Teniente Dennis Deal) quedaba detrás de refuerzo, mientras que la 4ª  Sección de Armas (Sargento Ed Montgomery) se quedaba en la retaguardia.


Los elementos de la Compañía B entablan los primeros combates con el enemigo.

A las 12:45 hrs. la 1ª Sección de Devney entró en contacto con el enemigo, a lo que Herren solicitó a la 2ª de Herrik que llegase por la derecha de la 1ª para apoyarla. Lo que ocurrió después tiene difícil explicación, porque “Bull” Herrik informó que tenía contacto con el enemigo a su derecha e inició una loca persecución del mismo que terminó con su sección aislada del resto de la Compañía B a más de 100 metros en medio de la jungla. No le dio mucho tiempo a darse cuenta de su error, puesto que fue abatido al poco, junto con el Sargento Mayor de la sección, y uno de los operadores de radio. Ante el fuerte embite del enemigo, gracias a la cobertura del Sargento Hurdle, operador de la M60 y sus dos auxilares, la 2ª Sección, al mando ahora del Sargento Ernie Savage consiguió atrincherarse en un pequeño montículo, denominado “El Cerro”, de unos 25 metros de diámetro y organizó la defensa como pudo. Gracias al sacrificio de Hurdle y su equipo que murieron en el empeño mientras cubrían a sus compañeros, la sección no fue completamente aniquilada.


Saco Defense, U.S. Ordnance M-60

A las 13:32, tras repostar, llegó una nueva tanda de helicópteros, con el resto de la Compañía A y los primeros elementos de la Compañía C (Capitán Bob Edwards). Inmediatamente Moore dispuso que la seguridad de la LZ la asumiera la Compañía C, situándola en el lado sur-suroeste de la LZ para prevenir un posible rodeo y proteger a su vez el flanco izquierdo de la Compañía A de Nadal, que era enviada a su vez a la izquierda de la B de Herren para contener el ataque vietnamita. También llegó en ese vuelo el fundamental grupo médico del Batallón, con el Capitán Médico Robert Carrara a la cabeza. Éste situó su puesto de primeros auxilios en el bosquecillo junto al puesto de mando de Moore donde ya le esperaba una veintena de heridos, y no descansarían durante las siguientes sesenta horas, que se dice pronto.

Evacuando bajas al puesto de Primeros Auxilios del Dr. Carrara.

Con los combates recrudeciéndose, Moore decidió hacer un uso profuso de la artillería y el apoyo aéreo, dando preferencia a los blancos fijados por las compañías de infantería, y atacando la ladera de la montaña por donde venía el enemigo mientras no tuvieran blancos específicos, gracias a las indicaciones de un equipo de Pathfinders que operaban aislados en solitario. Sin embargo no había referencias claras en el terreno que ayudasen a fijar los blancos, y estaba el peligro añadido de alcanzar a la sección aislada en “El Cerro” por delante de las Compañías A y B. Sin embargo, hicieron fuego escalonado de arriba a abajo de la montaña y desde el sur y el oeste, que de alguna forma ayudaron a ambas compañías que a su vez hicieron un intento de llegar hasta la sección aislada. A pesar de todos los esfuerzos, la Compañía B fue incapaz de acercarse a menos de 75 metros de su sección rodeada, que afrontaba la realidad de resistir sola durante la noche que se avecinaba.

Al mismo tiempo, la Compañía A también tuvo un fuerte contacto con el enemigo en fuerza de al menos una compañía, que intentaba aproximarse por el cauce seco que estaba en el lado occidental de la LZ. Un fuerte tiroteo comenzó que provocó unas pocas bajas en la Compañía A. Sin embargo, una sección consiguió flanquear al enemigo provocándole unos 50-70 muertos. Tristemente, en una de las misiones de apoyo aéreo que apoyaban estos combates cayó al suelo, probablemente alcanzado por fragmentos de sus propias bombas, el A-1 E Skyraider del Capitán (USAF) Paul McClellan, falleciendo éste en el acto.

Y mientras la Compañía A se enfrentaba a sus propios problemas, a eso de las 14:30 llegaba otra oleada con los últimos miembros de la Compañía A y los primeros de la Compañía D (Capitán Ray Lefebvre). Mientras el Capitán Edwards de la Compañía C posicionaba a sus elementos recién llegados, una fuerza de entre 175 y 200 enemigos atacaron justo el centro de su sector. A duras penas fueron contenidos y muchos de los enemigos fueron muertos en su intentona de llegar a la LZ, y  tras un combate de más de una hora y media de duración, los restos del enemigo desorganizados y diezmados se retiraron bajo el fuego de la artillería y los ataques aéreos, arrastrando con ellos a muchos de sus compañeros muertos o heridos.

Situación a medio día del 14 de Noviembre.

A las 15:00 hrs. con todos los elementos tácticos del Batallón en tierra y el fuego enemigo dando un respiro en parte por la acción de la Compañía C y algunos miembros de la D, Moore decidió reposicionar sus tropas. Se hicieron dos intentos por parte de las Compañías A y B de llegar hasta la sección aislada en “El Cerro”, siendo ambos rechazados por fuerzas bastante superiores que a su vez intentaron aislar sin éxito a varias unidades de las compañías enviadas al rescate. Así, a las 17:40 hrs. el Teniente Coronel Moore decidió que ambas compañías se retiraran protegidas por una barrera artillera hasta la LZ, donde prepararían un perímetro defensivo para pasar la noche. El Batallón tenía buen contacto de radio con la sección aislada y había conseguido situarlos, pudiendo protegerlos con el fuego de la artillería.


Baterías de la LZ Falcon dando apoyo de fuegos a la LZ X-Ray.

A las 18:00 hrs. el 1er Batallón fue reforzado con la Compañía B del 2ª Batallón del 7º de Caballería (Capitán Myron Diduryk). Pese a que pertenecía a otro Batallón hermano, esta compañía fue asignada al mando de Moore como si fuese propia.

Un Huey despega de la LZ X-Ray con las últimas luces del día.


DÍA 2: 15 DE NOVIEMBRE

Debido a las fuertes pérdidas que habían sufrido a lo largo de la tarde, el enemigo realizó algunas tentativas muy ligeras alrededor del perímetro por la noche. Sin embargo, la sección aislada soportó al menos tres fuertes ataques que gracias a la protección del fuego continuo de la artillería fueron rechazados. Cuando amaneció pudieron ver numerosos enemigos muertos a consecuencia de esta cobertura artillera.

Pero tal cual amaneció, el enemigo pareció resurgir en masa y realizó un ataque simultáneo desde tres sectores diferentes: desde el sur, suroeste y sureste. Hacia las 07:30 hrs. el enemigo se había acercado tanto a las líneas defensivas pese a las fuertes pérdidas, que se llegó a combatir cuerpo a cuerpo. Moore, desafiando toda medida de seguridad se alejaba de la protección de su puesto de mando, y no fueron pocos los que lo vieron varias veces solo, de pie, como meditando para sus adentros. Según él, en esos momentos se conseguía abstraer de lo inmediato de tal forma que se podía hacer una idea mejor de la situación, y a las 07:55 horas, en uno de esos paseos se dio cuenta de que la unidad podía ser desbordada y el enemigo ocupar el claro, con lo que el vital cordón umbilical que suponían los helicópteros se rompería y la unidad sería aniquilada. Así, ordenó a todas las secciones que tiraran granadas de humo de color a fin de definir claramente sus líneas, y envió la orden “Flecha Rota” (Broken Arrow era una orden estandarizada que indicaba que una unidad propia estaba a punto de ser rebasada y aniquilada, por lo que se solicitaba que todos los aparatos de apoyo aéreo disponibles en ese momento en los cielos de Vietnam suspendieran sus misiones y se dedicaran a prestar las vitales misiones de bombardeo para que la unidad pudiera salir de ese lío).

Situación durante la mañana del 15 de Noviembre.

McDonnell Douglas F-4 Phantom II liberando su carga seguido por su punto.


Aspecto que presentaba la LZ X-Ray desde el aire.

La sucesión de ataques aéreos fue continua, algunos de ellos muy cerca de las líneas propias hasta el punto que las ondas expansivas llegaban a quebrar los frágiles guardamanos de plástico de los M16, y desgraciadamente, en uno de esos ataques un F-100 lanzó dos contenedores de napalm sobre las fuerzas propias, cerca del Puesto de Mando de Moore, causando varios muertos y heridos en lo que eufemísticamente se conoce como “fuego amigo”.

Mientras tanto, la Compañía C, con el Capitán Edwards herido así como sus jefes de sección, estaba siendo dividida en dos y con el enemigo entre sus secciones. En apenas 140 metros de sector, unos 50 hombres en condiciones de luchar era todo lo que tenía Moore entre el enemigo en masa y su propio puesto de mando.

Aspecto de la LZ X-Ray durante la batalla. Al fondo se aprecia el Macizo Chu Pong.

Los vietnamitas eran un enemigo decidido y entregado.

Cuando finalmente se pudo rechazar al enemigo, se vio que por ejemplo el cadáver de un teniente estaba rodeado por al menos cinco enemigos muertos en menos de tres metros, y otro soldado muerto aún agarraba por el cuello a su verdugo, al que también había matado.

El Mando de la 3ª Brigada dispuso el refuerzo urgente de las unidades en LZ X-Ray, pero dada la crudeza de los combates que ya había costado el derribo de dos helicópteros en dicha LZ, se decidió helitransportar al resto del 2º Batallón del 5º Regimiento de Caballería (Teniente Coronel Bob Tully) a la LZ Victor, distante unos 3 kms de LZ X-Ray, disponiendo que desde allí se desplazaría a pie hasta la zona de los combates.

Hacia las 09:10 hrs. con la situación más calmada en la LZ y mientras los compañeros del 2/5 se abrían paso por la selva hacia X-Ray, desembarcó la Compañía A del 2º Batallón (Capitán Joel Sugdinis) del 7º para reforzar a su unidad hermana. Justo a tiempo porque hacia las 10:00 hrs. comenzó un nuevo ataque enemigo, que gracias a estos refuerzos recibidos pudo ser finalmente rechazado. Casi podía distinguirse perfectamente el perímetro por la profusión de cuerpos, restos humanos, armamento y equipo que había en sus bordes, allá donde las tropas de ambos ejércitos se habían enfrentado casi con las manos.

Hueys dejando tropas y suministros en la LZ X-Ray. El viaje de vuelta estaba reservado a los muertos y heridos más graves.

Aproximadamente a las 12:05 entraba en el claro de LZ X-Ray la vanguardia del 2/5 que habían caminado desde LZ Victor, y Moore, tal cual acordó con su homólogo Bob Tully, rápidamente los destinó al rescate de la sección aislada. Avanzando de forma muy cauta, se consiguió enlazar con ella a las 15:10 hrs. Los 29 efectivos de la sección del fallecido Teniente Herrik  habían sufrido 8 muertos y 12 heridos, que fueron inmediatamente evacuados por helicóptero tan pronto fueron trasladados al puesto de primeros auxilios, pero los que habían sobrevivido con Ernie Savage mantenían la moral alta.

Durante el resto de la tarde, Moore se dedicó a reorganizar sus fuerzas, y pedir suministros tanto de munición como de agua y comida, y preparar las defensas para pasar una nueva noche. Se habilitó una nueva zona de aterrizaje para dos helicópteros al lado del puesto médico, ya que la LZ seguía sin ser segura, y la Compañía C fue relevada por la Compañía B del 2º Batallón del 7º de Caballería, con la 1ª Sección del Teniente Rick Rescorla ocupando el sector central justo delante de lo que había sido el puesto de mando del Capitán  Edwards. Rescorla, de origen británico y con experiencia militar en el Ejército Británico y la Policía Rhodesiana, a quien el propio Teniente Coronel Moore se refirió como el mejor Jefe de Sección que hubiera conocido jamás, recompuso los puestos defensivos que la Compañía C hizo deprisa y corriendo y bajo fuego enemigo. Así, como buen oficial que era, se fue hasta donde habían estado las líneas enemigas y desde allí miró a su sector. Comprobó el terreno y acto seguido retrasó las defensas unos 40 metros. El enemigo tenía ahora que atravesar 40 metros más de una zona libre de fuegos para poder llegar a la LZ X-Ray. Esta medida se demostró acertadísima.



Los vitales suministros llegan a la LZ X-Ray. Si no fuera por las valerosas tripulaciones de los helicópteros, el resultado de la batalla bien podía haber sido otro. Abajo, el aparato de Crandall, “Old Snake Six”.



DÍA 3: 16 DE NOVIEMBRE

La noche siguiente comenzó tranquila hasta que a eso de las 04:00 hrs. una fuerza de unos 300 enemigos atacó desde el lado sur. Se solicitó un avión lanzabengalas (un Fairchild C-123 Provider modificado al efecto) que estuvo lanzando bengalas sobre el enemigo hasta las 05:45 aproximadamente, en que informó que ya no le quedaban bengalas para lanzar. Le sustituyeron entonces la artillería y los morteros.

Fairchild C-123 Provider de la Fuerza Aérea de Vietnam del Sur.

El primer ataque fue rechazado gracias a las armas ligeras y la artillería, que disparaban a los blancos iluminados por las bengalas del C-123. A las 04:32 hrs. comenzó otro ataque desde el mismo sector de unos 200 enemigos, que igualmente fueron aniquilados por la artillería propia. Y a las 05:00 hrs. el grueso del ataque enemigo se desplazó hacia el suroeste, pero fue rechazado hacia las 06:30 hrs. gracias en parte a las medidas defensivas del Teniente Rescorla. Justo en ese momento (06:27 hrs.) hubo un ataque directo sobre el Puesto de Mando de Moore, que fue defendido a duras penas por todo aquel que podía empuñar un fusil, heridos incluidos. A las 06:41 hrs. el enemigo se retiraba arrastrando sus muertos y heridos bajo el fuego de fusilería.

Situación en la mañana del 16 de Noviembre.

A plena luz, sobre las 08:10 hrs. Moore ordenó a todas las unidades que comenzasen un recorrido por todo el perímetro para limpiarlo de posibles enemigos y buscar heridos o muertos propios. Los muertos cubrían toda el área y numeroso material fue recogido.

Tras 48 horas de combate, las desoladoras cifras eran las siguientes:

Enemigos Muertos (contados): 834
Enemigos Muertos (estimados aparte): 1.215
Capturados: 6

Por el contrario, los norteamericanos habían sufrido unas pérdidas de:

Muertos: 79
Heridos: 125
Desaparecidos: 0

Finalmente, el 1er Batallón del 7º de Caballería fue relevado a las 10:40 hrs. y transportado a Pleiku para lamerse sus heridas.

Instantánea de un CH47 Chinook recuperando a uno de los dos Huey abatidos en la LZ X-Ray.


Distintas imágenes de la retirada de los norteamericanos de la LZ X-Ray. Las bolsas conteniendo los cuerpos de los fallecidos esperan silenciosas a los helicópteros que les llevarán de vuelta con sus seres queridos. Vivos y muertos, Moore cumplió su promesa de llevarlos a todos de vuelta a casa.

El Teniente Coronel Moore revisando el cadáver de un nordvietnamita. Obsérvese el detalle de la balloneta calada, lo cual nos da una idea de hasta qué distancia se llegó a combatir.

En la LZ X-Ray quedaban relevándole el 2º Batallón del 7º y el 2º Batallón del 5º, quienes debían limpiar los restos, y volver a pie hacia la LZ Columbus. Una vez allí el 2/7 se encaminaría hacia la cercana LZ Albany donde la historia sería bien distinta. En resumidas cuentas, el 2/7 fue casi aniquilado por parte del 66º Regimiento del EVN, pero eso ya es otra historia.

Foto tomada en 1966 de la LZ X-Ray con el Chu Pong al fondo. Nadie diría que en este apacible escenario tuvo lugar una de las batallas más cruentas de la guerra.


EPÍLOGO

No quiero dejar de comentar la historia de uno de esos héroes anónimos que combatieron en LZ X-Ray, pero a los que la vida les depararía un destino mucho más trágico a la vez que loable. Uno de los refuerzos que se enviaron apresuradamente a la LZ X-Ray fue la Compañía B del 2º del 7º de Caballería al mando del Capitan Myron Diduryk de origen ucraniano (en la película “Cuando éramos soldados”, Hal Moore/Mel Gibson menciona en el discurso antes de partir a Vietnam que en su unidad había un ucraniano y un británico entre otros). Este e-x-c-e-l-e-n-t-e oficial ucraniano contaba en sus filas con el británico que ya he mencionado, que no era otro que el jefe de su Primera Sección, Teniente Rick Rescorla. Sobre Rick Rescorla, el propio Teniente General Moore se refirió años más tarde como "el mejor jefe de sección que haya tenido nunca bajo mi mando", lo cual no era de extrañar teniendo en cuenta que Rescorla ya se había curtido tanto en el Ejército británico como en la Policía Rhodesiana...

Lo que quiero resaltar y para no enrollarme es que, años más tarde de la brillante actuación de Rescorla en Ia Drang que le valió una Estrella de Plata, retirado como Teniente Coronel, se había integrado en la vida civil como Vicepresidente y Jefe de Seguridad de Morgan-Stanley en el World Trade Center. No sólo predijo y advirtió al FBI de la posibilidad de un atentado en el aparcamiento en 1992 como de hecho sucedió en 1993, sino que a raíz de eso, diseñó su propio plan de seguridad ajeno al del WTC para una rápida evacuación en caso de atentado terrorista. Prácticamente todos los meses realizaba por su cuenta simulacros de evacuación, que sin duda alguien vería exagerados en su momento...

El 11 de Septiembre de 2001, Rescorla tuvo que interrumpir sus vacaciones y acudir a las oficinas de Morgan-Stanley en la Torre 2 del WTC para dar una charla precisamente sobre el plan de seguridad tras el atentado de 1993. Cuando el primer avión impactó en la Torre 1, pese a que por megafonía se pidió al personal que mantuviera la calma y permaneciera en su sitio, Rescorla ordenó seguir su propio plan de evacuación y desalojó a sus empleados. Tras eso, se dedicó a ir planta por planta para ir evacuando a más personas. Cuando se estrelló el segundo avión en su torre, casi todo el personal de su empresa había evacuado el edificio y se le llegó a ver en el piso 72 evacuando a los de otras empresas. Y la última vez que se le vio fue subiendo las escaleras por el piso 10 junto a tres de sus ayudantes del servicio de seguridad de Morgan-Stanley en busca de más personal de otras empresas.

Por su plan de evacuación y su acción directa salvó la vida de miles de personas ese día. Su empresa hubo de lamentar la pérdida de "sólo" seis de sus 2.700 empleados: cuatro de ellos eran Rescorla y los tres ayudantes que le acompañaban (Wesley Mercer, Jorge Velazquez y Godwin Forde) subiendo el piso 10... Sus restos nunca fueron encontrados.

Fotografía de Rescorla en la LZ X-Ray el 16/11/1965.

Rescorla, Velazquez y Forde el 11/09/2001.

La verdad es que, las vueltas que da la Historia muchas veces te sorprenden, pero como el caso de Rescorla pocas veces.

Un saludo, Skipper.

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